Habilidades sociales

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Tratamos de un tema, el de las habilidades sociales, que debe ser muy tenido en cuenta. Un mal enfoque en los primeros años puede llevar a situaciones muy indeseadas y que perduran en el tiempo hasta la edad adulta, pudiendo provocar graves problemas.

¿Qué son las habilidades sociales?

Las habilidades sociales son las competencias que usamos para comunicarnos e interactuar entre nosotros, tanto verbalmente como no verbalmente, a través de gestos, lenguaje corporal y nuestra apariencia personal.

Los seres humanos somos criaturas sociables y hemos desarrollado muchas formas de comunicar nuestros mensajes, pensamientos y sentimientos con los demás.

Lo que se dice está influenciado tanto por el lenguaje verbal como por la forma en que lo usamos (tono de voz, volumen del habla y las palabras que elegimos), así como por mensajes más sutiles como el lenguaje corporal, los gestos y otros métodos de comunicación no verbal.

Procesos subyacentes en las habilidades sociales

Hay tres procesos principales que las personas usamos para navegar el mundo social: ver, pensar y hacer.

1. Ver

Ver en una situación social implica retomar las señales sociales. Significa darse cuenta del contexto: ¿El entorno es informal o formal? ¿Son estos otros niños amigos cercanos, conocidos o extraños?. Diferentes situaciones requieren diferentes tipos de comportamiento.

La visión social también significa notar el comportamiento de otros niños. Si un niño se siente perdido con respecto a cómo actuar en una nueva situación, responda la pregunta «¿Qué están haciendo los demás?» puede proporcionar algunos consejos sobre qué hacer. 

Monitorear las reacciones de los demás también puede ayudar a las personas a cambiar de rumbo si las cosas no van bien. Por ejemplo, darse cuenta de que «parece aburrida con este juego» podría hacer que un niño sugiera un juego nuevo o que le pregunte a la amiga qué le gustaría hacer.

Los niños que tienen problemas con la visión social a menudo molestan involuntariamente a otros. Pueden hacer cosas que son inapropiadas para el contexto, como ser tontos cuando todos los demás están hablando en serio. Peor aún, pueden persistir en hacer cosas molestas porque pasan por alto las señales de que otros quieren que se detengan (por ejemplo , miradas, evitar el contacto visual, alejarse).

2. Pensar

Pensar en entornos sociales implica interpretar el comportamiento de otras personas para comprender por qué están haciendo lo que están haciendo. ¿Están siendo juguetones o agresivos? ¿Fue deliberado o accidental? También significa ser capaz de predecir las respuestas probables de los demás y elaborar estrategias efectivas para influir en los compañeros de la manera deseada.

La investigación sobre la cognición social nos dice que las personas que luchan socialmente a menudo malinterpretan las intenciones de los demás. Por ejemplo, los niños agresivos son más propensos que otros niños a ver el comportamiento de un compañero como resultado de la mezquindad deliberada. También son menos capaces de idear estrategias constructivas para resolver las dificultades sociales.

3. Hacer, lo más importante en las habilidades sociales.

Hacer en un contexto social significa interactuar con sus compañeros de manera positiva. Algunos niños saben lo que deben hacer, pero en realidad tienen problemas para hacerlo. Por ejemplo, es posible que quieran unirse a una conversación, pero se sienten ansiosos y se congelan, por lo que no dicen nada. Otros niños tienden a actuar impulsivamente, soltando comentarios inapropiados.

Actividades habilidades sociales

Dinámicas de habilidades sociales

Vamos a exponer ahora algunas de estas dinámicas que deben servir para trabajar las competencias sociales, vamos a destacar los siguientes apartados:

  • Dinámicas de habilidades sociales para adultos
  • Actividades para resolver conflictos
  • Dinámicas para niños

Dinámicas para trabajar habilidades sociales en adultos

Mi identidad

Este juego es ideal para grupos que aún no se conocen mucho.

  • Objetivos: autoconocimiento, autoestima, cooperación, valorar positivamente las similitudes y diferencias del grupo.
  • Materiales: folios de colores, rotuladores, tijeras, pegamento, cartulinas, imperdibles o pinzas.

Desarrollo:

Se reparten folios de colores a cada persona del grupo; en ellos tendrán que escribir lo siguiente:

Su nombre y quién lo eligió

  • Una afición
  • Una persona que sea importante en su vida
  • Algo que se le de bien hacer
  • Algo que no se le de bien hacer y lo quiera aprender

A continuación cada persona recortará la parte que le haya sobrado del folio, quedando una especie de tarjeta y se la colocará en la camiseta sujetándola con un imperdible o pinza.

Seguidamente comienza una persona a presentarse y a leer cada uno de los puntos de su tarjeta; quién tenga algo en común con ella, será la siguiente en presentarse, y así sucesivamente. Si no tienen nada en común el orden será al azar.

Después pegarán todas las tarjetas juntas en una cartulina y se colocará en un lugar visible del aula o habitación.

Para finalizar podrán ofrecer ayuda mutua para aprender ese “algo” que no se le da bien que aparece en las tarjetas.

¿Qué harías?

  • Objetivos: desarrollar la comunicación asertiva, empatía y respeto.
  • Materiales: copias de la tabla y bolígrafos.

Desarrollo:

  • Se le explica al grupo que a la hora de afrontar situaciones podemos adoptar varios estilos.
  • Pasivo: no hace nada, le es indiferente.
  • Agresivo: se enfada y actúa.
  • Asertivo: comprende la situación y actúa.
  • Se les reparten folios con una tabla dividida en dos columnas y 3 filas; quedaría de la siguiente manera:
Actitud¿Qué harías?
Pasivo
Agresivo
Asertivo-Democrático
  • A continuación se exponen varias situaciones. Es importante conocer al grupo para poner situaciones con las que se sientan identificación; por ejemplo:

– Has quedado con una amiga para ir a un concierto y te has gastado bastante dinero en las entradas; te llama para decirte que le ha surgido algo importante y no puede acudir a la cita ¿Qué harías?

  • Al exponer cada situación cada persona marcará el estilo que elegiría y escribirá qué haría.
  • Transcurrido un tiempo, individualmente y por turnos comentarán cuál ha sido su decisión y por qué.
  • Cuando todas las personas hayan hablado se comenzará el debate e intercambio de opiniones.

¿Soledad?

  • Objetivos: tomar conciencia de la discriminación y exclusión, evocar sentimientos, fomentar la empatía y respeto hacia la diferencia.
  • Material: pegatinas de colores.

Desarrollo:

  • El grupo se coloca de espaldas a todo el mundo de manera que no se vean la cara. El educador o educadora irá colocando pegatinas en sus frentes de diferentes colores de manera que cada persona tenga a alguien con el mismo color de su pegatina. Dos personas tendrán una pegatina que no se corresponderá con ninguna de las demás.
  • Se da la señal y todo el mundo se da la vuelta. Deberán buscar a la persona o personas que tengan su mismo color y colocarse junto a ellas.
  • Cuando hayan encontrado a su grupo, habrá dos personas que estarán solas y no tendrán a nadie a su lado.
  • Tras esto, el grupo se sienta y comienza la exposición de la experiencia. Las preguntas para comenzar podrían ser las siguientes:

– ¿Cómo os habéis sentido las personas que no teníais a nadie?

– ¿Y los que si teníais a alguien?

– ¿Cómo os habéis comunicado unas personas con otras?

– ¿Qué sentimiento os ha causado ver a personas que estaban solas?

– ¿Os ha pasado esto alguna vez en alguna situación?

– ¿Es justo?

– ¿Habéis dejado alguna vez a alguien fuera de vuestro grupo? ¿Por qué?

Dinámicas de habilidades sociales y resolución de conflictos

Por que el conflicto es inherente al ser humano, pero hay que intentar reconducirlo para evitar problemas futuros.

Salir del círculo


Se forma un círculo en el que todos los participantes, en pie, traban fuertemente sus brazos. Previamente se ha sacado del grupo una persona, o tantas como veces se quiero repetir la experiencia, a las que se aleja del grupo para que no escuchen las consignas. La consigna que se les da es que una a una serán introducidas dentro del círculo, teniendo dos minutos para textualmente «escapar sea como sea».

A las personas que conforman el círculo se les explica que tienen que evitar las fugas «por todos los medios posibles», recurriendo a la violencia si es preciso (sin pasarse) pero que llegado el caso en que una de las personas presas pide verbalmente que se le deje abandonar el círculo, éste se abrirá y se le dejará salir.

Posteriormente se procederá a la evaluación buscando determinar cual era el conflicto, cómo se han sentido las participantes, analizando los métodos empleados por cada parte, la efectividad de los mismos, sus consecuencias, y buscando correspondencias en la sociedad y en nuestra realidad cotidiana.

Los fumadores, dinámica para resolver conflictos

Un nuevo rol playing, con las connotaciones ya explicadas para este tipo de dinámica. Sin explicar nada, el dinamizador reparte los roles, define la situación de partida y da la orden de comenzar.

Se trata de una reunión de la clase, el claustro, asociación de vecinos… Hay un orden del día un poco apretado.
La mitad que tiene los roles se sitúa en círculo en el centro. Aquellas personas que no tengan rol, decidirán por sí mismas qué papel adoptarán durante la reunión: fumadores o no fumadores. Después de 1-2 minutos de silencio para meterse cada cual en su rol comenzará la persona coordinadora con la reunión.

A partir de aquí cada persona actuará desde su rol. Las personas que observan toman nota de las posturas mantenidas, actitudes, nivel de comunicación…Después de unos 15 minutos cambiamos los papeles y volvemos a repetir. Quienes estaban de observadoras hacen la reunión y viceversa. Después de una primera evaluación podemos volver a repetir el juego una vez más para poner en práctica las cosas observadas en la evaluación y las soluciones propuestas.

En la evaluación se hablará de: ¿como nos hemos sentido?, ¿que posturas se han dado?, ¿cual es el conflicto?, ¿como han afectado en él posturas o soluciones que se han ensayado en la reunión?. Tormenta de ideas sobre posibles soluciones.

Roles que los participantes deben asumir:

  • Dinamizador: es la persona encargada de comenzar y moderar la reunión.
  • A.Tienes verdadera adicción al tabaco. Necesitas AL MENOS FUMAR UN CIGARRO CADA DIEZ MINUTOS (no lo dices de entrada, ya se darán cuenta), en caso contrario te pones muy nervioso, tanto a nivel corporal como al hablar. No quieres molestar, pero la adicción y la ansiedad son superiores a tí.
  • B. Eres un/a activo ecologista y naturista vegano. Tienes mucha información sobre los efectos del tabaco y de cómo los no fumadores (fumadores pasivos) pueden tener incluso efectos peores, al aspirar el humo del ambiente, que los propios fumadores. NO QUIERES QUE SE FUME en una sala cerrada y en presencia de no fumadores. Tienes mucha iniciativa, y siempre PLANTEAS ESTO AL COMIENZO DE LAS REUNIONES.
  • C. No fumas, pero NO TE IMPORTA que otros lo hagan. Te gusta aprovechar cualquier oportunidad para hacer bromas y «reírte» del personal.
  • D. Llevas varios días con una bronquitis fuerte, y NO PUEDES SOPORTAR EL HUMO DEL TABACO, NI, claro está, LAS CORRIENTES DE AIRE. Has hecho un gran esfuerzo viniendo a la reunión, dada su importancia.
  • E. ESTÁS FUMANDO. Eres bastante indiferente, no defiendes tu postura, pero mientras que nadie te enfrente directamente y particularmente, aunque asientas a todo lo que se diga, continuarás fumando.
  • F. Eres fumador/a, pero no te importa no fumar. Lo que NO estás dispuesto a tolerar es que SE PIERDA MUCHO TIEMPO en estas cosas. El orden del día tiene puntos de mucha importancia y hay poco tiempo.

OKUPAS.

Es otro juego de simulación (rol playing) con el objetivo de analizar lo que sucede cuando un pueblo trabajador es invadido por otro grupo agresivo.
Participan 30 personas, 20 de ellas conforman el pueblo americano, 10 forman la cultura europea y 4 observan lo que sucede sin conocer las reglas. Son pues 3 grupos de participantes. Además hacen falta 2 personas que dinamizan la actividad. Si no llegas o te pasas de participantes, haz un cálculo para mantener más o menos la proporción.

Necesitarás 20 folios, 3 tijeras, 3 reglas, 3 lápices y un cartel de 30 cm. de lado en el que hay dibujados un círculo de 5 cm. de diámetro, un triángulo equilátero de 3 cm. de lado y un rectángulo de 2 por 4 cm. También hacen falta 3 salas en las que cada subgrupo aprende sus normas de juego, prepara el trabajo y toma conciencia de su papel.


Desarrollo:


1.-Se reparte el material a las personas del pueblo americano de la siguiente manera:
7 personas no tienen nada.
7 personas tienen solamente un folio.
1 persona tiene un folio y un lápiz.
1 persona tiene un folio y unas tijeras.
1 persona tiene dos folios y una regla.
1 persona tiene dos folios y unas tijeras.
1 persona tiene tres folios, unas tijeras, una regla y un lápiz.
1 persona tiene cuatro folios, regla y lápiz.

Los jugadores pueden prestarse material, negociar, cambiar, vender o comprar. Pasados unos minutos de actividad se les dice que el círculo vale 10 €, el triángulo equilátero 5 y el rectángulo

  • Cada uno de los tres grupos se enteran de las normas que deben cumplir cuando se han ido a salas diferentes.
  • El pueblo americano trabaja unos minutos para conseguir riqueza.
  • El monitor da la señal de invasión al pueblo europeo.
  • Terminada la invasión se contabilizan las siete personas que han conseguido más riqueza. Se les entrega el poder. Se reúnen. Establecen unas normas que dictan y se llevan a la práctica.
  • Las personas animadoras juzgarán hasta dónde dejan llegar en vista del desarrollo de los objetivos.
  • Se termina evaluando todo lo sucedido (muy importante aquí la aportación de las personas observadoras), lo aprendido, lo divertido y lo sufrido. Aplicaciones a la vida real, consecuencias prácticas que se derivan de todo ello, y tormenta de ideas de posibles vías de solución.
  • Es importante acabar con algún juego de distensión que lime las asperezas que se hayan producido a lo largo de la dinámica

NORMAS DEL PUEBLO AMERICANO

Se os va a dar material para que creéis riqueza. Podéis sentaros como queráis. Crear riqueza significa hacer figuras geométricas con el papel de los folios que se os van a dar, con ayuda de tijeras, regla y lápiz. Las figuras han de estar perfectamente recortadas con las medidas del cartel.

Podéis, si queréis, prestaros material, negociar, cambiar, vender y comprar. Las siete personas que tengan más riqueza acumulada cuando la persona animadora dé la señal, serán las personas que manden sobre el grupo a su voluntad a partir de ese momento.

NORMAS DEL PUEBLO EUROPEO

Vuestro pueblo está muy desarrollado, por eso no necesitáis trabajar. Que trabajen los demás. Vuestra función en la sociedad es promover el progreso, y por ello váis a coger toda la riqueza de la «cultura americana», se la vais a robar. Las siete personas que más riqueza tengan van a tener el poder para dar las normas que quieran a partir de ese momento. Así que ya sabéis, vamos a entrar con fuerza y vamos a robar toda la riqueza que podamos para poder construir luego una sociedad mucho mejor. Podéis actuar con violencia si lo necesitáis.

El dinamizador ha de estar muy atento a todo lo que suceda en la actividad por que lo más importante es la resolución de la misma, lo que analizamos cuando todo ha terminado.

Juegos de habilidades sociales para niños

Antes de ir con algunas dinámicas especialmente pensadas para este colectivo, vamos a desarrollara un pequeño prólogo.

¿Qué competencias sociales se deben estimular en los niños?

La competencia social incluye una variedad de habilidades que un niño debe aprender e interiorizar para poder adquirir su rol lo mejor posible en la escuela, en la sociedad y, por supuesto, en la vida posterior.

Trabajo en equipo:

¿Puede mi hijo involucrarse en un grupo, cooperar con otros y, dependiendo de la situación, retirarse o incluso prevalecer?

Capacidad de critica y conflicto:

¿Puede mi hijo aceptar críticas en lugar de considerarlo un ataque? ¿Está listo para comprometer? ¿Está comprometido a resolver una disputa?

Habilidades personales:

¿Mi hijo tiene una autoconfianza saludable y una buena conciencia de sí mismo? ¿Es tolerante y flexible?

Empatía:

¿Mi hijo muestra empatía y puede empatizar con otras personas y situaciones nuevas? ¿Percibe y respeta los deseos y necesidades de los demás?

Habilidades de comunicación:

¿Puede mi hijo expresar claramente sus deseos, necesidades y temores? ¿Se atreve a contactar a otros? ¿Puede escuchar bien?

Los niños aprenden algunas de estas habilidades mientras trabajan entre ellos y también son influenciados por sus padres y otros modelos a seguir. Pero también pueden promover y aprender específicamente habilidades sociales.

Y ahora si, vamos con las dinámicas de habilidades sociales para niños.

Abrazos musicales

  • Objetivos: pertenecer a un grupo y enriquecer las relaciones sociales.
  • Materiales: instrumento musical o minicadena.
  • Desarrollo: una música suena a la vez que los participantes danzan por la habitación. Cuando la música se detiene, cada persona abraza a otra. La música continúa, los participantes vuelven a bailar (si quieren, con su compañero). La siguiente vez que la música se detiene, se abrazan tres personas. El abrazo se va haciendo cada vez mayor, hasta llegar al final. (En todo momento ningún/a niño/a puede quedar sin ser abrazado).
  • Objetivos: enriquecer las relaciones sociales, solicitar y ofrecer ayuda, aprender a resolver los problemas que surjan con los demás y pedir ayuda cuando lo necesite.
  • Materiales: colchoneta.
  • Desarrollo: este juego puede ser realizado en la sala de psicomotricidad. El “caparazón” será una gran colchoneta de gimnasio. Según el tamaño de la colchoneta, se dividirá a los niños en grupos de cuatro a diez. Los niños se colocan a cuatro patas, cubiertos por la “concha de tortuga”. Sin agarrarla, tienen que intentar moverla en una dirección o hacerla recorrer un itinerario determinado. Si los niños no se organizan y cada uno va a lo suyo, la tortuga acabará en el suelo. Pronto se darán cuenta de que es necesario cooperar para moverla con cierta soltura.

Dibujos en equipo

  • Objetivos: pertenecer a un grupo, enriquecer las relaciones sociales, reconocer los errores y pedir disculpas.
  • Materiales: un lápiz por equipo, folios de papel.
  • Desarrollo: se hacen equipos de aproximadamente 5 o 6 niños. Estos equipos se forman en fila, un equipo junto al otro, y el primero de cada fila tiene un lápiz. Frente a cada equipo, a unos 7 o 10 metros, se coloca un folio de papel. El juego comienza cuando el profesor/a nombra un tema, por ejemplo, “la ciudad”, luego el primero de cada fila corre hacia el papel de su equipo con un lápiz en la mano y comienza a dibujar sobre el tema nombrado. Después de unos 10 segundos, el profesor/a gritará “¡Ya!” y los que estaban dibujando corren a entregar el lápiz al segundo de su fila, que rápidamente corre a continuar el dibujo de su equipo. Cuando todos hayan participado, se dará por terminado el juego y se procederá a una votación realizada por los propios niños en donde elegirán el dibujo que más les ha gustado (sin necesidad de que fuese el suyo).

El dragón

  • Objetivos: pertenecer a un grupo, enriquecer las relaciones, solicitar y ofrecer ayuda, aprender a resolver los problemas que surjan con los demás, pedir ayuda cuando lo necesite y reconocer los errores y pedir disculpas.
  • Materiales: pañuelos.
  • Desarrollo: se divide al grupo en subgrupos de 8 o 7 niños. El primer niño hará de dragón y el último de cola, llevando un pañuelo colgado en la cintura. La cabeza intentará coger las colas de los demás dragones. Y la cola, ayudada por todo su grupo, intentará no ser cogida. Cuando una sola cola es cogida (se consigue el pañuelo), el dragón al que pertenece el pañuelo se unirá al que le ha cogido la cola, formando así un dragón más largo. El juego terminará cuando todo el grupo forme un único dragón.

El inquilino

  • Objetivos: enriquecer las relaciones sociales, aprender a resolver los problemas que surjan con los demás y pertenecer a un grupo.
  • Materiales: no se necesitan.
  • Desarrollo: se forman tríos de niños, dos de ellos representan con los brazos el techo de una casa y con el cuerpo la pared derecha e izquierda respectivamente y el tercero se mete dentro de la casa convirtiéndose en el “inquilino”. Cuando el profesor/a grite “¡Inquilino!”, estos deben salir de su casa y buscar una nueva. Por el contrario, si el profesor/a dice “¡casa!”, son éstas las que se mueven buscando otro inquilino.

Bailes por parejas

  • Objetivos: pertenecer a un grupo y enriquecer las relaciones sociales.
  • Materiales: no se necesitan.
  • Desarrollo: todos los participantes se reparten en parejas y se unen por la espalada. Si hay un número impar de personas, la persona que sobra canta, mientras todos se mueven alrededor de la habitación con las espaldas en contacto. Cuando el canto cesa, cada personas busca una nueva pareja, y la persona libre busca también la suya. La persona que queda desparejada ahora, es la que comienza de nuevo con el canto.

El aro

  • Objetivos: enriquecer las relaciones sociales, aprender a resolver los problemas que surjan con los demás, pedir ayuda cuando lo necesite y reconocer los errores y pedir disculpas.
  • Materiales: un aro por equipo.
  • Desarrollo: el profesor/a invita a 5 o 6 jugadores a colocarse alrededor de cada aro. Se colocan poniendo los brazos sobre los hombros de los compañeros formando un círculo alrededor del aro, y de forma que el aro quede sobre sus pies. La idea es que han de subir el aro hasta la cabeza, sin ayudarse de las manos, y meter todas la cabeza dentro de él.

El amigo desconocido

  1. Objetivos: ser capaz de comprender a los demás. Reconocer sentimientos y emociones ajenos. Comprender los motivos y conductas de los demás.  Entender que todos y cada uno de nosotros somos diferentes.
  2. Materiales: papel y lápiz.
  3. Desarrollo: el profesor asigna a cada niño un amigo secreto. Durante un tiempo determinado, cada niño va a estar atento a las cualidades y valores de este amigo secreto. Una vez terminado el tiempo, cada uno escribirá una carta a su amigo explicándole lo que le parecía de él. Luego cada uno se lleva su carta y la lee. Al día siguiente de la lectura, será interesante compartir los sentimientos vividos. Los niños que no saben escribir, lo escribirán a su manera y el profesor se lo transcribirá, de igual forma se hará con los que no saben leer.

Actividades para trabajar las habilidades sociales en adultos

Tal y como se ha escrito más arriba, las habilidades sociales también implican la empatía, la asertividad, la autoestima, las creencias, la inteligencia emocional, el autoconcepto y autoestima, por lo que si queremos trabajar las HHSS también debemos trabajar todo lo anterior, para ello vamos a proponer una serie de ejercicios que permitan conocerse más y a la vez reforzar las habilidades sociales a través del autoconocimiento de uno mismo.

1. Flexibiliza las relaciones

Este ejercicio para adultos de habilidades sociales consiste en dibujar una pirámide, dividirla entre dos y en un lado poner “yo” y en otro poner “los demás”. Una vez hecho esto, debes reflexionar sobre tus relaciones y en la parte donde pone los demás debes reflexionar sobre el nivel de compromiso que tienen tus relaciones contigo y marcarlo en la pirámide. En el apartado donde pone “yo” debes reflexionar sobre el nivel de compromiso que has adquirido tú hacía los demás.

Esa actividad te permitirá flexibilizar tus relaciones, puede ser útil para todas aquellas personas que presentan creencias muy marcadas sobre ciertos valores como la amistad, etc., y se muestran muy rígidos ante todas sus relaciones o bien ante una situación relacional que está bloqueada. Al ser gráfico, te permite hacer un análisis mucho más visual. Esta tarea parte tiene como referencia a la psicología positiva y fue diseñada por Hervás (2008).

2. Sanea las relaciones bloqueadas

Quizás un hecho que nos esté dañando nuestras HHSS es una relación bloqueada, algo que nos hizo daño y aún no hemos sabido reponernos. Para ello, esta tarea expuesta desde el planteamiento narrativo puede ser muy útil. Se trata de escribir los sentimientos que te genera aquella relación que quieres sanear.

  1. Primeramente, se va a escribir todo lo negativo que provoca hasta sentir que ya se ha expresado todo al respecto.
  2. Es entonces cuando se puede pasar al siguiente punto, escribir todo lo positivo que tiene la relación.

Realizar este ejercicio para trabajar las habilidades sociales en adultos ayuda a regular las emociones negativas hacia otras personas. En este artículo puedes ver 15 técnicas para gestionar las emociones. Cabe mencionar que esta actividad está indicada en los casos en que se quiera seguir o retomar la relación con una persona o en el caso de que la pérdida de esa persona afecte a tu día a día y afecte al humor con rabia o ira.

3. Aborda los problemas de las necesidades

Una de las cosas más útiles para que las personas puedan comprender un problema y estos no supongan una fuente de conflicto es abordarlo desde las necesidades. En general, privar a alguien de lo que se está necesitando no es algo muy común, por lo que la propuesta de esta actividad es plantear y abordar los problemas y conflictos desde las necesidades. Además, este ejercicio también permite explorar nuestro interior y conocernos mejor. Antes de empezar esta actividad es importante tener en cuenta que existen 6 necesidades para el bienestar psicológico:

  • Control del entorno (sabiendo que no todo está bajo nuestro control y haciendo referencia a aquello en el que la persona puede ser proactiva)
  • Crecimiento personal
  • Autonomía
  • Propósito en la vida
  • Autoaceptación
  • Relaciones positivas

Cuando las necesidades se fortalecen, el problema deja de tener tanto peso. A partir de aquí, ante un problema la persona deberá reflexionar sobre las siguientes cuestiones:

  • ¿Qué cosas me hacen sentir bien?
  • ¿Cuáles son mis necesidades?
  • ¿Cómo veo el problema en relación a mis necesidades?
  • ¿Qué puedo hacer para satisfacer mis necesidades?

A la hora de expresar todo lo hallado a otra persona recuerda hacerlo de forma asertiva: “entiendo lo que me dices, cuando tú haces esto yo me siento…

4. Trabaja la empatía

Otro de los elementos que no podemos olvidar cuando hablamos de habilidades sociales es la empatía, por ello propongo esta dinámica para trabajar las habilidades sociales. El objetivo de esta dinámica es apreciar los sentimientos y emociones de otra persona. A su vez buscar puntos en común ante el conflicto y reforzar la convivencia, el respeto y la tolerancia.

Para que sea más fácil integrarse en la piel de la otra persona, es necesario que se elija un complemento o una prenda de ropa de la otra persona (collar, bufanda, gorro, jersey, chaqueta, pañuelo, corbata, etc.), con la prenda puesta se pedirá a la persona que describa lo que siente y las sensaciones que tiene siendo la otra persona.

5. Escucha activa

Una de las actividades para trabajar las habilidades sociales en adultos es poner consciencia y practicar. La escucha activa es una de las HHSS más básicas e importantes presentes en cualquier taller de habilidade sociales o entrenamiento en habilidades sociales. Con tu entorno más cercano dedica un tiempo a practicar la escucha activa, esta te permitirá conocer mejor a tu entorno así como también mostraste una persona más cercana.

6. Autorregistro de habilidades sociales

Otra de las actividades para trabajar las habilidades sociales en adultos es llevar un registro de las HHSS que se utilizan o que se querría utilizar. De ese modo podremos detectar de forma gráfica qué conductas han podido causar algún conflicto, el por qué y buscar solución. Al empezar el autorregistro, es importante primero que se recuerde una situación que creó incomodidad o que no te hizo sentir bien. Es importante que una vez se recuerde, se anote el día y en qué momento sucedió y el contexto. Una vez se tenga toda esta información, es importante recordar cómo se resolvió esta o cómo se actúa ante esta (asertivamente, evasiva, agresividad, etc.).

Cuando hayas visto el estilo de afrontamiento que se utilizó en aquella interacción, en el caso que no fuese asertivo sería bueno plantear como se hubiese podido actuar para que aquel conflicto fuera menor, genera alternativas a cómo afrontar el conflicto.

Y hasta aquí llega nuestro artículo que hoy hemos dedicado a las habilidades sociales, esperamos que te haya entretenido y resultado al menos un poco útil, tampoco pretendemos mucho más. Si tienes algo que aportar, algún comentario, duda o sugerencia, no dudes en dejarla en la zona destinada para ello un poco más abajo. Prometemos contestar a todo. Mientras tanto puedes seguir leyendo algún otro artículo en este blog de actividades al aire libre, dinámicas de ocio y tiempo libre y actividades de aventura.


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