Habilidades sociales

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Tratamos de un tema, el de las habilidades sociales, que debe ser muy tenido en cuenta. Un mal enfoque en los primeros años puede llevar a situaciones muy indeseadas y que perduran en el tiempo hasta la edad adulta, pudiendo provocar graves problemas.

¿Que son estas habilidades?.

Las habilidades sociales son las competencias que usamos para comunicarnos e interactuar entre nosotros, tanto verbalmente como no verbalmente, a través de gestos, lenguaje corporal y nuestra apariencia personal.

Los seres humanos somos criaturas sociables y hemos desarrollado muchas formas de comunicar nuestros mensajes, pensamientos y sentimientos con los demás.

Lo que se dice está influenciado tanto por el lenguaje verbal como por la forma en que lo usamos (tono de voz, volumen del habla y las palabras que elegimos), así como por mensajes más sutiles como el lenguaje corporal, los gestos y otros métodos de comunicación no verbal.

Procesos subyacentes en las habilidades sociales

Hay tres procesos principales que las personas usamos para navegar el mundo social: ver, pensar y hacer.

1. Ver

Ver en una situación social implica retomar las señales sociales. Significa darse cuenta del contexto: ¿El entorno es informal o formal? ¿Son estos otros niños amigos cercanos, conocidos o extraños?. Diferentes situaciones requieren diferentes tipos de comportamiento.

La visión social también significa notar el comportamiento de otros niños. Si un niño se siente perdido con respecto a cómo actuar en una nueva situación, responda la pregunta “¿Qué están haciendo los demás?” puede proporcionar algunos consejos sobre qué hacer. 

Monitorear las reacciones de los demás también puede ayudar a las personas a cambiar de rumbo si las cosas no van bien. Por ejemplo, darse cuenta de que “parece aburrida con este juego” podría hacer que un niño sugiera un juego nuevo o que le pregunte a la amiga qué le gustaría hacer.

Los niños que tienen problemas con la visión social a menudo molestan involuntariamente a otros. Pueden hacer cosas que son inapropiadas para el contexto, como ser tontos cuando todos los demás están hablando en serio. Peor aún, pueden persistir en hacer cosas molestas porque pasan por alto las señales de que otros quieren que se detengan (por ejemplo , miradas, evitar el contacto visual, alejarse).

2. Pensar

Pensar en entornos sociales implica interpretar el comportamiento de otras personas para comprender por qué están haciendo lo que están haciendo. ¿Están siendo juguetones o agresivos? ¿Fue deliberado o accidental? También significa ser capaz de predecir las respuestas probables de los demás y elaborar estrategias efectivas para influir en los compañeros de la manera deseada.

La investigación sobre la cognición social nos dice que las personas que luchan socialmente a menudo malinterpretan las intenciones de los demás. Por ejemplo, los niños agresivos son más propensos que otros niños a ver el comportamiento de un compañero como resultado de la mezquindad deliberada. También son menos capaces de idear estrategias constructivas para resolver las dificultades sociales.

3. Hacer, lo más importante en las habilidades sociales.

Hacer en un contexto social significa interactuar con sus compañeros de manera positiva. Algunos niños saben lo que deben hacer, pero en realidad tienen problemas para hacerlo. Por ejemplo, es posible que quieran unirse a una conversación, pero se sienten ansiosos y se congelan, por lo que no dicen nada. Otros niños tienden a actuar impulsivamente, soltando comentarios inapropiados.

¿Que competencias sociales se deben estimular en los niños?.

La competencia social incluye una variedad de habilidades que un niño debe aprender e interiorizar para poder adquirir su rol lo mejor posible en la escuela, en la sociedad y, por supuesto, en la vida posterior.

Trabajo en equipo:

¿Puede mi hijo involucrarse en un grupo, cooperar con otros y, dependiendo de la situación, retirarse o incluso prevalecer?

Capacidad de critica y conflicto:

¿Puede mi hijo aceptar críticas en lugar de considerarlo un ataque? ¿Está listo para comprometer? ¿Está comprometido a resolver una disputa?

Habilidades personales:

¿Mi hijo tiene una autoconfianza saludable y una buena conciencia de sí mismo? ¿Es tolerante y flexible?

Empatía:

¿Mi hijo muestra empatía y puede empatizar con otras personas y situaciones nuevas? ¿Percibe y respeta los deseos y necesidades de los demás?

Habilidades de comunicación:

¿Puede mi hijo expresar claramente sus deseos, necesidades y temores? ¿Se atreve a contactar a otros? ¿Puede escuchar bien?

Los niños aprenden algunas de estas habilidades mientras trabajan entre ellos y también son influenciados por sus padres y otros modelos a seguir. Pero también pueden promover y aprender específicamente habilidades sociales.

Y hasta aquí llega nuestra formación de hoy, espero que te haya entretenido y resultado al menos un poco útil, tampoco pretendemos mucho más. Si tienes algo que aportar, algún comentario, duda o sugerencia, no dudes en dejarla en la zona destinada para ello un poco más abajo. Prometemos contestar a todo. Mientras tanto puedes seguir leyendo algún otro artículo en este blog de actividades al aire libre, dinámicas de ocio y tiempo libre y actividades de aventura.


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