Cuarta sesión, creatividad

Estamos encarando ya las sesiones finales de nuestro taller de risoterapia, también de este taller. Dejamos para el último día lo más emocionante y hoy nos centramos en la importancia de la creatividad. Aunque recuerda que siempre empezamos con las técnicas de calentamiento.

Dinámica de calentamiento, caminamos según la personalidad.

Hay que explicar al grupo que si observamos la manera de caminar de una persona ya vamos conociendo un poco sus intenciones o su personalidad. Bueno, quizás esto no resulte muy científico, pero esto es solo un taller de risoterapia.

Vamos a invitar al equipo, por que después de la sesión de ayer ya vamos siendo un equipo, a caminar. Cada uno según le parezca. Un ratito corto por la sala.

Después les incitamos a que caminen como lo haría alguien extrovertido. Alguien introvertido. Alguien miedoso, un aventurero, un soñador, etc.

Como esta actividad no tiene más objetivo que el calentar motores e ir preparando el ánimo de los participantes, puedes parar cuando quieras.

Una variante es que todos caminen en fila y repitan lo que hace el primero, que bien puedes ser tu, bueno mejor otro, así tu puedes ver lo que hace el grupo.

Dinámica de presentación la isla.

Ya llevamos muchas dinámicas de este tipo y es posible que a este equipo no le hagan falta. Yo te explico esta para que la tengas en tu carcaj de actividades y tu decides.

Estamos en nuestro clásico circulo y vamos a presentarnos. Nos vamos a una isla desierta, hay que elegir un objeto para llevarnos. Antes hay que decir nuestro nombre claro. Por ejemplo:

Me llamo Fran y a una isla desierta me llevaría mi carcaj de actividades.

El siguiente debe decir mi nombre y lo que me llevo y su nombre y lo que se llevaría el, por ejemplo:

El se llama Fran y a una isla desierta se llevaría su carcaj de actividades y yo me llamo Ana y me llevaría un libro de los buenos.

Al tercero le toca decir todo lo de los anteriores más lo suyo. Y así hasta que llegamos al principio y seguimos con otra dinámica.

Dinámica de confianza la manta.

Vamos a jugar con los nombres. Se divide al grupo en dos y se hace una línea imaginaria, a cada lado se coloca un equipo. Enfrentadas hay dos sillas, una a cada lado.

El monitor con un ayudante se colocan en medio y con ayuda de una manta han de tapar para que los equipos no se vean.

Solo uno de cada equipo se sientan en las sillas. Cuando la manta baja y los contendientes se ven han de decir el uno el nombre del otro. Quien primero lo dice gana.

Hay que subir la manta, levantarse y colocar a otro de cada equipo. Y así hasta que te canses. Mira el vídeo:

Puedes probar a hacer variantes competitivas. Por ejemplo se elimina el que pierde y se acaba el juego cuando un equipo solo tiene una persona. O no eliminas a nadie y haces un marcador, un punto para el equipo que gana cada duelo.

Rompehielos, la risa prohibida

A estas alturas a tu grupo no le hace falta ningún rompehielos pero de alguna manera hay que categorizar los juegos.

Para este necesitas hacerte una moneda de cartón. En una cara tienes una risa en azul, en la otra, una risa en rojo. Por ejemplo, puedes hacerlo como quieras, como si lanzas una moneda al aire.

Puedes seguir con los mismos equipos y la misma línea en el suelo. Esta vez tienes que disponer a las personas enfrentadas. Los dos equipos están cara a cara. Uno es el azul y el otro el rojo.

Lanza la moneda y según de que color cae, empieza ese equipo.

Su reto es hacer de reír al otro equipo. Con gestos, guiños, caras raras o movimientos graciosos.

El otro equipo debe permanecer serio. El que ria, queda eliminado. Los miembros libres pueden escoger otra «victima».

Luego cambian los roles claro.

Dinámica de creatividad

Empezamos con las actividades propiamente relacionadas con el tema de hoy: la creatividad.

El pirulí de La Habana.

Todos en circulo y sentados en sillas. Una persona ocupa el centro, puedes ser tu para explicar y empezar a jugar.

Has de elegir a una persona y hacerle una pregunta. El aludido debe responder siempre «el pirulí de La Habana». Procura hacer una pregunta divertida o que al responder cause risa.

Hablando de la risa, todos pueden reír menos la persona interrogada. Si esta ríe ocupa el lugar central del circulo y hace las preguntas.

Hay que usar la creatividad para lograr algún efecto en el grupo. Mira el vídeo:

El objeto mágico.

Nos colocamos en circulo. En esta dinámica podemos estar sentados, en el suelo o en sillas.

Colocamos un objeto cotidiano en el centro del circulo. Uno a uno, los integrantes de nuestro grupo salen al centro para explicar para que sirve dicho objeto. Naturalmente no vale decir los usos comunes que se le dan. Hay que inventarse unos nuevos. Hay que emplear la creatividad.

Además a ser posible hay que demostrar como se usa el objeto para eso que estamos diciendo. Como dicen en el vídeo una silla puede ser mucho más.

Contando historias.

En esta ocasión tu grupo se sienta formando una especie de sala de teatro. Como si fuera el público.

Pide tres voluntarios que son los que van a empezar. Se colocan en fila para saber quien va después de quien.

El primero empieza por una palabra, solo una. El segundo ha de continuar la frase. Después el tercero. Recuerda que solo pueden decir una palabra cada uno. Luego sigue el primero.

El objetivo es contar una historia coral. Y no hay historias buenas ni malas. Ni palabras correctas para continuar la historia. Hay que dejar fluir. Mira el vídeo y deja que creen las historias más surrealistas.

Hacemos un paréntesis con el tren de la fantasía.

Vamos a cantar y bailar un poco para despejar la mente.

Podemos hacer la canción del tren de la fantasía. El estribillo es muy sencillo:

Este es el tren de la fantasía, ahhhh.

Este es el tren de la ilusión.

Este es el tren del amor, oooohhh.

Este es el tren de la risa. Ja jaaa.

Pero prefiero que veas el vídeo por que seguro que está mejor explicado.

Volvemos con las dinámicas de creatividad.

Improvisaciones teatrales.

Has de seguir el mismo procedimiento que en la anterior a la hora de escoger voluntarios.

En esta ocasión la historia la cuentas tu y ellos han de teatralizarla, el resto del grupo son meros espectadores. Procura que sean historias divertidas. También puedes preparar algo como atrezzo para darle más «salsa» a tus historias.

Luego les toca a los demás claro. Puedes variar el número de participantes en la historia, puede que necesites más personajes en la trama.

Resolución de la sesión de risoterapia.

Pues por hoy hemos terminado, solo queda sentarse en circulo y rememorar los buenos ratos de la sesión.  Aunque debes dirigir un poco la conversación. ¿Que tal han trabajado la creatividad?, ¿quieres resaltar algo?.

sesión anterior curso risoterapia
Siguiente sesión curso risoterapia